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lunes, 29 de octubre de 2018

Relato de un naufrago

Autor: Gabriel García Márquez
Comentario por: Gloveta



Esta historia que fue publicada en 1954 en el Diario El Espectador de Bogotá, y editada como libro en 1970, es una delicia para leer. Porque a pesar de estar contando de forma exacta cómo pasaron los hechos, está escrito de una forma que atrapa al lector, por su excelente forma de narrar y retener la atención a pesar de que desde el principio conocemos el final de la historia. Esto solo lo puede hacer un grande como García Márquez. Sin embargo cuando el libro fue publicado en 1970, en un prólogo escrito por el propio escritor, le atribuye todo el mérito y la obra a Luis Alejandro Velasco, el protagonista de la historia.

El marino que por espacio de 13 años ganó un promedio de 2.000 dólares anuales por concepto de derechos de autor del libro, después de que García Márquez se los cediera, demandó a García Márquez por los derechos de las traducciones, litigio que perdió y después de este proceso también perdió los derechos que el escritor le había cedido. El fallo se produjo en febrero de 1994.


Murió en el año 2000 a causa de un cáncer de pulmón, en muy malas condiciones económicas. 

Luis Alejandro Velasco

martes, 25 de septiembre de 2018

La Increible y Triste Historia de la Cándida Eréndira y su Abuela Desalmada

La Increible y Triste Historia de la Cándida Eréndira y su Abuela Desalmada

Autor: Gabriel García Marquez
Comentario por: Gloveta



Si García Márquez se caracteriza por algo, es por esa prosa suya que es una verdadera poesía. En este relato de Eréndira, lo reafirma con grandeza. Un relato tan bien contado, que nos transporta a los sitios remotos de la Guajira, con el desierto inhóspito, la sal, el duro viento que azota la región.

Una historia tan dura y cruel, pero contada con un lenguaje tan suyo, que nos envuelve en el relato y hace que lo leamos de un tirón. Es una historia corta que escribió Gabo en 1974. Está relacionada con el mundo mágico de Macondo. En cien años de soledad (publicada en 1967) Eréndira pasa con su abuela por Macondo.

A pesar de la crueldad del tema, hay espacio para la ternura:

“Ulises permaneció contemplándola un largo rato sin despertarla, pero la contempló con tanta intensidad que Eréndira despertó. Entonces se besaron en la oscuridad, se acariciaron sin prisa, se desnudaron hasta la fatiga, con una ternura callada y una dicha recóndita que se parecieron más que nunca al amor”.



martes, 24 de julio de 2018

CIEN AÑOS DE SOLEDAD

CIEN AÑOS DE SOLEDAD


Releer este libro es siempre un placer. El placer puro de la lectura, donde nos sorprendemos cada vez de sus personajes, sus leyendas y la buena escritura. A continuación una recopilación de algunos de sus personajes.


ILUSTRACIONES Y APARTES DEL TEXTO ESCOGIDOS POR GLOVETA



ARBOL GENEALÓGICO DE LOS BUENDÍA

MACONDO

“José Arcadio Buendía soñó esa noche que en aquel lugar se levantaba una ciudad ruidosa con casas de paredes de espejo. Preguntó qué ciudad era aquella, y le contestaron con un nombre que nunca había oído, que no tenía significado alguno, pero que tuvo en el sueño una resonancia sobrenatural: Macondo.”



JOSE ARCADIO BUENDÍA



“José Arcadio Buendía pasó los largos meses de lluvia encerrado en un cuartito que construyó en el fondo de la casa para que nadie perturbara sus experimentos. Habiendo abandonado por completo las obligaciones domésticas, permaneció noches enteras en el patio vigilando el curso de los astros, y estuvo a punto de contraer una insolación por tratar de establecer un método exacto para encontrar el mediodía.”


URSULA IGUARÁN

“Mientras su padre ponía en orden el pueblo y su madre consolidaba el patrimonio doméstico con su maravillosa industria de gallitos y peces azucarados que dos veces al día salían de la casa ensartadas en palos de balso, Aureliano vivía horas interminables en el laboratorio abandonado, aprendiendo por pura investigación el arte de la platería"



PILAR TERNERA
Pilar Ternera


“Por aquel tiempo iba a la casa una mujer alegre, deslenguada, provocativa, que ayudaba en los oficios domésticos y sabía leer el porvenir en la baraja.”




MELQUIADES


Melquiades
“Mientras Macondo celebraba la reconquista de los recuerdos, José Arcadio Buendía y Melquiades le sacudieron el polvo a su vieja amistad. El gitano iba dispuesto a quedarse en el pueblo. Había estado en la muerte, en efecto, pero había regresado porque no pudo soportar la soledad”.




REBECA

“El domingo, en efecto, llegó Rebeca. No tenía más de once años. Había hecho el penoso viaje desde Manaure con unos traficantes de pieles que recibieron el encargo de entregarla junto con una carta en la casa de José Arcadio Buendía, pero que no pudieron explicar con precisión quién era la persona que les había pedido el favor. Todo su equipaje estaba compuesto por el baulito de la ropa un pequeño mecedor de madera can florecitas de calores pintadas a mano y un talego de lona que hacía un permanente ruido de clac clac clac, donde llevaba los huesos de sus padres”.

Rebeca


REMEDIOS LA BELLA

“Hasta una tarde de marzo en que Fernanda quiso doblar en el jardín sus sábanas de bramante, y pidió ayuda a las mujeres de la casa. Apenas habían empezado, cuando Amaranta advirtió que Remedios, la bella, estaba transparentada por una palidez intensa. -¿Te sientes mal? -le preguntó. Remedios, la bella, que tenía agarrada la sábana por el otro extremo, hizo una sonrisa de lástima. -Al contrario -dijo-, nunca me he sentido mejor. Acabó de decirlo, cuando Fernanda sintió que un delicado viento de luz le arrancó las sábanas de las manos y las desplegó en toda su amplitud. Amaranta sintió un temblor misterioso en los encajes de sus pollerinas y trató de agarrarse de la sábana para no caer, en el instante en que Remedios, la bella, empezaba a elevarse”.

Remedios la bella



CORONEL AURELIANO BUENDÍA


Aureliano Buendía


“Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo. Macondo era entonces una aldea de veinte casas de barro y cañabrava construidas a la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos. El mundo era tan reciente, que muchas cosas carecían de nombre, y para mencionarlas había que señalarías con el dedo”.



Estos son algunos de los maravillosos personajes plasmados por García Marquez en su obra cumbre.





lunes, 9 de octubre de 2017

EL CORONEL NO TIENE QUIEN LE ESCRIBA (LIBRO)

EL CORONEL NO TIENE QUIEN LE ESCRIBA

Autor: Gabriel García Márquez
Comentario por: Gloveta




"El coronel destapó el tarro del café y comprobó que no había más de una cucharadita. Retiró la olla del fogón, vertió la mitad del agua en el piso de tierra, y con un cuchillo raspó el interior del tarro sobre la olla hasta cuando se desprendieron las últimas raspaduras del polvo de café revueltas con óxido de lata".


Esta obra escrita en 1957 por Gabriel García Márquez, es una obra corta (97 páginas en letra grande) pero tal vez una de las más reconocidas después de “Cien años de soledad”.

Es un símbolo a la resistencia y a la dignidad frente a la injusticia. El coronel pasando trabajos, vendiendo lo último que le queda en su casa, con una esposa asmática y poniendo su última esperanza en el gallo de pelea, se mantiene incorruptible y ecuánime ante la adversidad.


Es un libro escrito en forma lineal, sin los saltos en el tiempo que usa García Márquez, sin sus personajes irreales, sin los sucesos atemporales a que nos tiene acostumbrados.



EL CORONEL NO TIENE QUIEN LE ESCRIBA (Película)

Título original
El coronel no tiene quien le escriba
Año
Duración
118 min.
País
México México
Director
Guion
Paz Alicia Garciadiego (Novela: Gabriel García Márquez)
Música
David Mansfield
Fotografía
Guillermo Granillo
Reparto
, , , , ,, , , ,



Aunque es una narración bien llevada, se toma sus libertades respecto al libro. El director Arturo Ripstein, crea personajes no existentes en la novela cómo Julia (Salma Hayek) una prostituta que aparece en el film, sugiriendo que tuvo amores con Agustín, el hijo del coronel. También le da vida al cura, padre Ángel, que en el libro no tiene tanta importancia.

Muy bien logradas las imágenes del coronel caminando hasta el muelle todos los viernes a ver llegar el barco del correo y posteriormente ir a la oficina postal a buscar su carta. Excelente la actuación de   Marisa Paredes, en su personaje de la esposa del coronel, tiene un desempeño grandioso, haciéndonos creíble este personaje con una gran resistencia a la miseria, pero enamorada de su esposo y apoyándolo hasta las últimas consecuencias.

Ya en la ambientación considero que el director abusa un poco del manejo de los espejos en el recinto de la casa del coronel. Es cierto que en alguna parte de la novela se nombra un espejo, pero no para dar pie a tantos en las habitaciones. Tampoco aplaudo el sonido del reloj, ese tic tac de fondo en las escenas posteriores al arreglo del aparato, y que nos recuerdan el paso del tiempo, la espera infructuosa del coronel. Son símbolos usados a propósito para resaltar sus significados en el libro, pero que cansan al abusar de su uso.

El director Arturo Ripstein, en la vida real maneja un gran sentido del humor negro, que se ve traducido en la película en el manejo de varias situaciones de miseria que duelen pero al mismo tiempo dan ganas de reir.

La novela original transcurre en Colombia, en un lejano pueblo de la costa atlántica y en la película es trasladada a México, también a un pueblo pobre y olvidado, por eso, podemos notar palabras y modismos de ese país, que no corresponden al lenguaje del libro original.


Buena película para interpretar un buen libro.