Mostrando entradas con la etiqueta Gloveta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gloveta. Mostrar todas las entradas

lunes, 21 de noviembre de 2011

Los Ejercitos

Los Ejercitos- Evelio Rosero
Comentario por: Gloveta



Nos  cuenta el conflicto armado en Colombia desde la opiniónde un hombre común. Un hombre de setenta años que simplemente se dedica a vivir y a relatarnos lo que pasa en su pueblo desde el punto de vista de sus habitantes y del devenir diario. No le importa si son paramilitares, ejercito o guerrilla. El solo es una persona que ante todo muestra sus sentimientos. Este es el éxito del libro: Novelar el conflicto bélico, mirándolo con ojos de observador afectado sí, pero sin tomar partido. Sin preguntarse en ningún momento el porqué de la guerra. Solamente como un espectador nos cuenta cómo su pueblo se va desmoronado de a poquitos. En sus páginas se siente la guerra, la pérdida del derecho a opinar, la pérdida de la tranquilidad, la incomunicación con otras partes del país, el drama de los niños que se vuelven insensibles, la desazón de las mujeres que se entregan a las tropas, los secuestrados, los desaparecidos.

Más o menos a la mitad del libro, su personaje central se encuentra atrapado por una fantasmagórica trama, en la que la misteriosa combinación entre realidad y apariencia hacen que reflexionemos en que plano se encuentra el protagonista realmente. Esto es una de las bondades de la prosa de Evelio Rosero.
A partir del relato podemos sentir el dolor de la patria ensangrentada y herida por unas balas que se cruzan entre gente inocente, entre ciudadanos que querían simplemente vivir.



Foto tomada de "Letralia"

 “Los ejércitos”, que obtuvo el Premio Internacional de Novela Editorial Tusquets 2006 y en Inglaterra el Foreign Fiction Prize, otorgado por el diario The Independent a la mejor obra de ficción traducida al inglés en 2008. Así mismo, obtuvo en 2011 el Premio ALOA, concedido en Dinamarca por escritores y editores a la mejor obra traducida al danés, 2011. Ha sido traducida a 19 idiomas.

domingo, 16 de enero de 2011

Felicidad completa


Por: Gloria Vejarano T.
Después de notar que yo estaba simultáneamente feliz y lúcido - una conjunción no sólo rara sino imposible - ella también quiso sentir lo mismo e inmediatamente se zambulló en la piscina astral que me cubría y juntos nadamos por el mundo paralelo. Este nuevo estado, esta nueva sensación hizo florecer en los dos situaciones y sentimientos desconocidos hasta entonces, como si todo lo vivido anteriormente fuera solo una alucinación, y lo real, lo que valía la pena, fuera este nuevo estado, esta paz y bienestar interior, que jamás imaginamos que existía y que nos cobijaba hasta lo más intimo de nuestros seres.

Nos habíamos conocido mucho tiempo atrás, de niños, cuando jugábamos a ser adultos debajo de la mesa del comedor de la casa de sus padres. Desde entonces nos habíamos mirado alelados, con una mirada inquisitiva y profunda, hurgando en la esencia, en los confines mismos de nuestra existencia. Aquellos momentos fueron interrumpidos por el traslado de su familia a otra ciudad. Nunca dejé de pensarla. Su recuerdo aparecía en los momentos decisivos de mi vida: cuando un amor me dejaba o simplemente cuando la nostalgia me invadía. Solo ahora volvíamos a encontrarnos.

Bajamos al submundo de sus entrañas y exploramos como dioses el don del infinito en donde una semilla mía podía llenar ese espacio único, reservado solamente para mí, para los dos, para el goce y la creación. Nunca antes habíamos vivido ese momento de forma tan sublime. Nos transportamos al infinito, llevados por la pasión acompañada del tul translúcido de la armonía, de la unión carnal acompañada de la lujuria, de una forma plena, más angelical que humana.

Al despertar, todo nos pareció más bello.

- ¿Qué hacemos ahora? preguntó.

Yo seguía anonadado entre mi felicidad y la inverosimilitud.

- Mi marido llegará pronto, inquirió.

Salí dando tumbos.

Durante los días siguientes seguí cavilando la forma de arreglar para siempre el asunto. Desde un panfleto, la extorsión, la difamación, hasta un asesino a sueldo. Todo pasó por mi mente. Regresé a la semana siguiente. No la encontré. En su lugar estaba el hombre, recostado en el sofá de la entrada.

- … lo estaba esperando.

- ¿Quién es usted? pregunté extrañado.

- ¡No se haga el huevón! Sabe quién soy¡Vamos a arreglar

las cosas como hombres!

La felicidad y lucidez de días anteriores se habían ido al traste.

-Mire, ella se fue porque no me quiere volver a ver, no quiere que yo me le acerque. Es como si algo extraño la hubiera tocado y cambiado su alma. Nunca antes la vi así, tan extraña parecía flotar todo el día, sin atinar a decirme nada, solo el rechazo total.

La ira del hombre fue disminuyendo. Bajó su tono amenazante y pude ver en él su amor y su dolor. La luz del día se había disminuido y solo nos veíamos como dos siluetas dibujadas en el contraluz del crepúsculo.

- ¿Nos ha dejado a los dos?- inquirí.

Nos abrazamos en un apretón de esos que se dan los machos en momentos de la vida.¡Habíamos zanjado el problema como hombres!

Carla


Por: Gloria Vejarano T.



La vio salir de la nada, entre la bruma de esa multitud de caras conformada por los alumnos que lo escuchaban en el aula. Ese día estaba dictando una conferencia sobre su tema predilecto: la historia de la ciudad. Acostumbrado a sumergirse en la profundidad de su discurso, no miraba a su alrededor. Por eso, el descubrimiento de esa mirada, lo dejó ofuscado. La siguió al finalizar la clase. La chica se acercó a un joven que la abordó y al cual le dio su número celular. Gabriel leyó sus labios.

Cerró la puerta del apartamento tras de sí y se dirigió al Museo Nacional en donde grabaría un programa para televisión. Había sido contactado por un joven director de cortometrajes para realizar un seriado. Aunque no tenía experiencia en este campo, aceptó. Lo vio como una oportunidad para llenar sus vacíos. El tedio lo estaba consumiendo. Tenía 62 años y un divorcio a cuestas. Se mantenía en forma gracias al trote diario que era casi como un acto religioso para él. Vestía siempre a la moda, tal vez por la influencia de sus alumnos y por su desprevenida forma de pensar.

Llegó a tiempo para la entrevista, lo hizo a la perfección, caminando a través del gran salón mientras iba hablando con mucha propiedad y conocimiento. Tantos años en la cátedra le habían servido de entrenamiento. El director quedó satisfecho. Tengo tiempo de ir a visitar a mi hermano, pensó.

Departió el almuerzo con Jorge y Sonia, su cuñada. Ellos eran sus confidentes y se pudo explayar a sus anchas sobre sus cuestionamientos de la soledad que vivía. Recordó a la chica.

—Esta mañana me ha sucedido algo especial.

—Cuéntanos, inquirió Jorge.

—He visto a la estudiante más hermosa que nunca soñé.

— ¿Y?

—Le he mandado un mensaje de texto.

— Increíble, dijo Sonia. ¿Y qué le has dicho?

—Le escribí “Hoy te he visto en la Universidad, en la cátedra de historia, ¡me impresionaste!”.

— ¿Y lo dejaste así sin firmar?

—Sí. Ella pensará que es un compañero, alguien de su misma edad. De los que les acostumbran mandar esos correos.

Llegó a su apartamento. ¿Qué estaría haciendo ella? ¿Donde viviría? Decidió enviarle otro mensaje. “Te pienso, me tienes idiotizado”.

Al otro día y los días siguientes se dedicó a seguirla. Se ubicaba en otra mesa cercana, desde donde le mandaba sus mensajes anónimos. Era una obsesión, no podía pensar en otra cosa.

Fue en la cafetería “Cinderella” la cuadra siguiente a la Universidad, en donde ella un día, a los treinta y tres de haber empezado esa carrera loca de “Yo te persigo, yo te atrapo”, se paró frente a la mesa de él y le dijo. “Ah! Con que usted es” y a él no le quedó otro camino que aceptar, “Si, yo soy”.

Caminaron hasta el apartamento de él, al fin de cuentas estaba cerca. Ella, la joven, la hermosa, él con su sabiduría y su experiencia. Fue un encuentro excitante, de los que él ya había perdido el recuerdo.

La vida volvió a florecer, todo era nuevo y bello. Hasta la historia tenía ahora destellos dorados que él desconocía. Fueron muchos encuentros, día a día el recobraba el brillo. La juventud volvía y la emoción primaba en su vida. Un día desarchivó su vieja flauta y tocó para ella una bella melodía ya casi olvidada.

“Por qué te extraño, desde aquel noviembre

Cuando soñamos juntos a querernos siempre,

Me duele, este frío noviembre

Cuando las hojas caen a morir por siempre”

Ella lo disfrutaba, se dejaba querer. Le hacían gracia todos sus chistes, sus ocurrencias. Gabriel era feliz pero al mismo tiempo sufría la desazón de “¿En qué va a parar esta historia?”, así se lo expresó a su hermano.

—Me estoy enamorando Jorge. Siento que ya no puedo más. Yo sé que esto no es posible, que esto es una aventura, pero no quiero que termine.

Acudió a la cita que ella le había puesto. Se paró en la acera de enfrente, justo podía ver la mesa en que ella se encontraba sentada con una amiga. En ese momento llegó el chico, ella se le lanzó al cuello y lo besó apasionadamente.

Gabriel sacó del bolsillo de su abrigo el celular, sus dedos temblaban. Marcó.

—Hola soy yo.

—Si ya lo sé, contestó Carla.

—Vine a la cita que me pusiste. Estoy aquí al frente. Lo he visto todo.

—Si, por supuesto, para eso te cité. Quería que vieras mi verdadera vida.

Ella salió un momento de la cafetería. Llegó hasta la puerta en la cual él la estaba esperando. Se abalanzaron el uno sobre el otro y se dieron un largo beso. El más dulce beso que él hubiera recordado jamás.

lunes, 10 de enero de 2011

POEMA A LA MUERTE





Por: Gloveta


La muerte ronda
Reposada,
Sin pudor
Parada frente a su víctima
Ante el que duda en traspasar el umbral

Poderosa en sus dominios
Comprende
Que si el escogido no acepta sus designios
Es de sabios, no proceder

En silencio ronda
La vida es su rival
En ocasiones se debaten en duelo
Donde gana
La que más tenga que ofrendar

Majestuosa la muerte
Con su amplia sonrisa
Cautiva
Envuelta en su halo dulce
Invita a seguir su huella
A pasar el umbral


Los egoístas la temen
Los frenéticos la aman

Vestida de noche
A todos visita
Guadaña en mano
Cual gran trabajadora
Y un tesón que nadie puede discutir

Su traje es un juego que esconde
El blanco intenso, la luz celestial
Cuando pasamos el cielo se abre
Tanta luz no podemos mirar!

sábado, 7 de agosto de 2010

Hiroshima y Nagasaki

Por: Gloria Vejarano T.
Sesenta y cinco años de la tragedia: Agosto 6 de 1945- agosto 6 de 2010



La bomba nuclear Litte Boy fue lanzada desde un avión, el Enola Gay, el lunes 6 de agosto de 1945, a las 8:15 a.m. Una segunda bomba, la Fat Man se lanzó tres días después el 9 de agosto de 1945, sobre Nagasaki. Ataques autorizados por el presidente de Estados Unidos, Harry Truman. Estos ataques llevaron a que se terminara la guerra, pues los japoneses decidieron rendirse el 15 de agosto.
Nada justifica haberle provocado la muerte instantánea a por lo menos 180.000 civiles inocentes que no eran soldados ni formaban parte de un objetivo militar. Dolor que permanece en los corazones del mundo entero.

Decenas de personas guardaron un minuto de silencio en memoria de las víctimas de la bomba atómica.Agosto 6 de 2010.

lunes, 26 de julio de 2010

Hilda María López







Por: Gloria Vejarano T.
Ayudar a la comunidad, educar en el Colegio, dar la mano y así contribuir a que este mundo sea cada día mejor, ese fue el camino que se trazó Hilda María a través de sus sesenta y ocho años ininterrumpidos de trabajo en la Comunidad de Hermanas de la Providencia y de la Inmaculada Concepción. Hoy gozando de un merecido descanso y dichosa de mirar hacia atrás y ver el deber cumplido, la hemos vista radiante.
Hilda María nació en Argelia, Valle del Cauca, de allí su familia se trasladó a Buga. Muy joven ingresó como interna al Colegio de Toro, Valle. Tenía catorce años en aquel entonces, y desde ese momento hasta hoy no ha dejado un solo día de ocuparse para cumplir con su ideal de ayuda. Llena de ideales altruistas e incansable en su trabajo, Hilda María ha entregado su vida en aras de una mejor sociedad.
Ya como profesora del Colegio de la Sagrada Familia en Cali, ya como Superiora de la Casa de la Comunidad, además de sus años en Bogotá, Cartago y otros municipios de Colombia, Hilda María ha dejado una profunda huella en todas las que hemos sido sus alumnas y llevamos con orgullo el Colegio en el corazón, y sus enseñanzas grabadas en nuestras vidas. Porque lo que aprendimos de ella, que fueron enseñanzas impartidas con tesón y disciplina, nos ayudaron en nuestras profesiones y en nuestro rol como mujeres en un mundo nuevo en el que la mujer salió a trabajar a la par con el hombre. Sus enseñanzas nos valieron para vernos iguales o superiores a nuestros compañeros y siempre con el ánimo y los conocimientos recibidos, supimos que todo era posible. Hoy le rendimos un sentido reconocimiento con cariño y aprecio.


jueves, 11 de marzo de 2010

LLAMADA


Foto de gloveta


Por: Gloria Vejarano T.
Eran las cuatro de la mañana, dormía plácidamente en la quietud de la madrugada. Intempestivamente sonó el teléfono con el timbre en su máximo volumen, lo que me hizo parar de un salto. Aló contesté: Soy Francisca y necesito tu ayuda. Estoy en grave peligro. Me he metido en el baño tratando de resguardarme. Abajo los oigo, deben ser dos. Estoy muerta de pánico.
- Cuál Francisca. Está equivocada.
- Por favor, por favor…
Colgué inmediatamente. A esta hora de la madrugada y con estas carajadas, pensé.
Volví a dormirme.
Nuevamente a las cuatro treinta, el resoplido de mi teléfono. Ahora sí que voy a llamar al técnico para que lo arregle. No puedo soportar este ruido tan infernal.
- Aló.
- Nuevamente Francisca. Se habían calmado pero ahora vienen en mi búsqueda. Estoy segura.
No escuché más, solo el clic del cuelgue.
Al siguiente día cuando iba para mi oficina, en el semáforo alcanzo a mirar de reojo el Quibo: “Apartamenteros matan a mujer por robarle, se sospecha que Francisca Buenafuente, hacía parte del Clan de Los Pepas, la mujer se encontró tendida en el piso (foto incluida) y tenía en su mano un celular, prueba que trató de pedir auxilio, la policía tiene la información de las últimas llamadas para dar con indicios que lleven al autor de los hechos.”

viernes, 22 de enero de 2010

COFRE DEL TIEMPO


Por: Gloria Vejarano T.

En una plaza de Madrid, han encontrado un “Cofre del tiempo”. El hallazgo hecho por casualidad mientras unos obreros cavaban debajo del monumento de Cervantes, ha dejado a la vista diferentes documentos y objetos que datan de 1834. El afortunado encuentro ha puesto a las autoridades de la ciudad a pensar, que una vez abierto el cofre, se debe reponer por uno nuevo, para que cuando el hallazgo se repita –vaya uno a saber dentro de cuantos miles de años- los nuevos ocupantes de este planeta sepan como vivían sus antepasados. El concurso que se abrirá por Internet, propone a todos los ciudadanos de la municipalidad aporten sus ideas.
Esto me pone a cavilar qué incluiría yo dentro del nuevo cofre, pensando en dar una buena idea del mundo actual a los futuros habitantes: Planos de las principales ciudades del mundo con fotos incluidas, y además dibujos realizados a lápiz (no sea que algún hongo extraño ataque nuestras impecables fotos y acabe con ellas); plano y un modelo a escala de los satélites artificiales que se han lanzado al espacio; plano y forma de elaborar una casa básica, con elementos extraídos de la tierra, tales como ladrillos y arena, nada de panel-yeso, no sea que en una futura explosión terrestre no queden ni rastros de cómo fabricarlo. También modelos en tercera dimensión de cómo lucimos los seres humanos actuales, pensando que con tanto cruce genético hayamos cambiado en tal proporción la especie, que los de ahora parezcamos unos especímenes de la era paleolítica parientes lejanos de los que habiten en ese momento.
Igualmente pondría un calendario, idea que sigue vigente ya que los de 1834 nos dejaron uno. Un computador (ordenador para los madrileños) con gran capacidad de memoria para incluir cuanto dato estadístico tengamos a mano, como por ejemplo el índice poblacional por país, por año, por década, etc. Un mapamundi para mostrar nuestra geografía básica acompañados de fotos, ilustraciones, video y cámara reproductora de nuestros glaciares y zonas polares (de lo cual ya no debe quedar ni la muestra). Que tal muñecos en plástico que reproduzcan los animales más grandes de la tierra, como osos, ballenas, elefantes, dromedarios? Serían dignos de museo.

miércoles, 20 de enero de 2010

Santiago Arranz


Desde hoy podemos disfrutar en Cali, de la obra de este artista español, quien mezcla varios elementos de arquitectura, pintura y simbolismos.
La obra que domina la sala “La ciudad soñada” está colocada a manera de mosaicos sobre el piso. Es un trabajo elaborado con base en dos cúpulas que realizó en 1992, para la Nueva sede de Urbanismo en Zaragoza. La idea está basada en las relaciones que se tejen dentro de la ciudad, y en la idea que detrás de la ciudad real, se encuentra “la ciudad soñada”.
También podemos apreciar varias de sus obras como “El abecedario”. Sus diseños se basan en símbolos diseñados por él para dar su interpretación personal a sus ideas, pues prefiere trabajar más sobre ideas que sobre sentimientos.

domingo, 20 de diciembre de 2009

Treinta años del primer campeonato del América de Cali


Por: Gloria Vejarano T.

Diecinueve de diciembre de mil novecientos setenta y nueve. Hoy se cumplen 30 años de una fecha histórica para la ciudad de Cali, el día en que el Club Deportivo América logró por primera vez coronarse campeón de un torneo de futbol nacional.
Esta estrella fuertemente luchada y muy merecida, llegó por fin a las anheladas manos del equipo después de 31 años de constituirse en equipo profesional. Pero más que a las manos del equipo, llegó a las manos de los hinchas, quienes plenos de furor, vestidos de rojo de pies a cabeza, llevando pancartas, pitos, y trompetas se tomaron no solo el Estadio Pascual Guerrero sino la ciudad entera por su cuenta.
En este festejo no hubo distinción de género porque las mujeres se emparejaron con los hombres y de igual a igual salieron a gritar y a celebrar por la ciudad. Como ya lo manifesté, esta celebración fue todo un hecho histórico: nadie que vivió en esta ciudad ese día lo podrá olvidar. Ríos humanos celebrando sobre la Avenida Sexta, la Calle quinta atiborrada, esto fue un carnaval nunca visto, ni siquiera las Famosas Ferias de Cali han agolpado tanta gente. Las serpentinas y los confetis bañaron la ciudad, las filas de carros colmados de personas gritando y festejando formaron verdaderos trancones por horas. Se habla de que los hospitales se congestionaron con personas infartadas ante la noticia, pues muchos hinchas no pudieron soportar la tensión ejercida durante tantos años, y que ahora por fin, lograran su cometido, en este inolvidable diecinueve.
Pero qué había detrás de esta hinchada? Por qué tanta bulla? Por qué tanta celebración? Nada más ni nada menos que la “Maldición de garabato” según la cual el equipo jamás quedaría campeón. Garabato, un antiguo socio del club, cuyo verdadero nombre era Benjamín Urrea, odontólogo de profesión, lo apodaban así debido a su apariencia física. Urrea era un convencido de que el futbol era simplemente una disciplina, una pasión, un ejercicio físico y mental para los adoradores de este deporte, pero nunca estuvo de acuerdo con que se inscribiera el equipo en las ligas profesionales. El día que la junta directiva, del que él era miembro, decidió inscribir el club como equipo profesional, salió enfurecido de la reunión vaticinando "Que lo vuelvan profesional, que hagan del América lo que quieran pero juro por Dios que nunca serán campeones..." Esta maldición pesó sobre sus seguidores, quienes llenaban cada ocho días el estadio para apoyar a su equipo. Pensaban que su apoyo era más grande que la maldición, y ese día después de tantos años de lucha lo lograron! De allí los gritos, la bulla, los infartados y todo lo que pasó!
Además de la maldición algunos jugadores pensaban que el morrocoy era el emblema que llevaban en la camiseta, ya que el equipo adoptó como propio la imagen del diablo con cachos, cola y tridente, el cual fue retirado por el Club en 1992, pero recuperado a partir de 1997, aduciendo que solo es una imagen que simboliza que los jugadores juegan como diablos.
Pero la apoteósica celebración en la que el pueblo de Cali agradeció a sus jugadores el haber desterrado por siempre la maldición de garabato y el jolgorio y colorido del que se vistió la ciudad es algo que quedará inscrito por siempre en nuestra memoria colectiva.

jueves, 12 de noviembre de 2009

CALI

Cali, tu brisa me envuelve y me acaricia,
Cual abrazo amoroso a las seis de la tarde.
Gloveta




Cali es un sueño atravesado por un río (Eduardo Carranza)