sábado, 27 de febrero de 2016

El gran Gatsby (libro)

EL GRAN GATSBY
Autor: FRANCIS SCOTT FITZGERALD

Comentario por: Gloveta



Publicada en 1925, la historia se sitúa en Long Island, cerca de New York, acababa de pasar la primera guerra mundial (1914-1918) y es un retrato de la burguesía de la época, quienes vivían en su propio mundo,  proclamando la supremacía de la raza blanca y  haciendo alarde de sus riquezas.
Contada por Nick Carraway, quien alquila una casa de campo en West Egg, casa muy sencilla que contrastra en forma estruendosa contra la de su vecino, Jay Gatsby.
Nick termina haciéndose amigo de Gatsby y cuenta desde su punto de vista,  todos los acontecimientos que sucedieron ese verano y de los cuales él fue testigo de primera mano. tratándo de ser muy objetivo, sin juzgar, teniendo en cuenta su filosofía de vida, la cual describe en el primer párrafo de la novela:
“En mis años mozos y más vulnerables mi padre me dio un consejo que desde aquella época no ha dejado de darme vueltas en la cabeza.
“Cuando sientas deseos de criticar a alguien” -fueron sus palabras- “recuerda que no todo el mundo ha tenido las mismas oportunidades que tú tuviste.


Este libro está considerado la mejor novela de Scott Fitzgerald, es una novela corta pero muy bien lograda, escrita en un magnifico lenguaje, lo cual ha sido la principal razón para que este libro sea motivo de estudio en los colegios, el autor nos regala hermosos pasajes, como el que transcribo a continuación:

“Ya se reflejaba bien el verano en los techos de las hosterías y en las estaciones de camino donde las nuevas bombas de gasolina rojas se erguían en medio de sus fuentes de luz; cuando llegué a mi predio en West Egg puse el auto bajo el cobertizo y me senté un rato sobre una podadora abandonada en el césped. El viento se había ido, dejando una noche ruidosa y brillante, con alas que batían en los árboles y el persistente sonido de un órgano a medida que los fuelles abiertos de la tierra les insuflaban vida a los sapos. La silueta de un gato en movimiento se recortó contra los rayos de la luna, y al volver mi cabeza para mirarlo, me di cuenta de que no me encontraba solo: a unas cincuenta yardas, la figura de un hombre con las manos en los bolsillos, observando de pie la pimienta dorada de las estrellas, había emergido de las sombras de la mansión de mi vecino. Algo en sus pausados movimientos y en la posición segura de sus pies sobre el césped me indicó que era Gatsby en persona, que había salido para decidir cuál parte de nuestro firmamento local le pertenecía”.

Scott Fitzgerald

No hay comentarios:

Publicar un comentario